Al finalizar el mandato del Presidente Gabriel Boric, el país es entregado al siguiente gobierno en un escenario complejo y tensionado. Lejos de la promesa inicial de transformaciones profundas con estabilidad social, Chile enfrenta un Estado con menor holgura fiscal, una economía estancada, mayor desempleo y una crisis de delincuencia que se consolidó durante el período.
Este análisis aborda, sin eufemismos, los principales problemas estructurales que deja el actual gobierno y que condicionarán severamente a la próxima administración.
💰 Déficit fiscal: menos margen, más presión
Uno de los elementos más críticos de la herencia del gobierno de Boric es el deterioro del espacio fiscal. Aunque el discurso oficial insistió en responsabilidad, la realidad es que el Estado termina el período con:
- Alto nivel de gasto comprometido
- Programas permanentes financiados con ingresos inciertos
- Menor margen para enfrentar crisis futuras
- Presión constante por nuevas alzas tributarias
La incapacidad de aprobar una reforma tributaria estructural dejó al gobierno recurriendo a ajustes parciales, postergaciones y reasignaciones, sin resolver el problema de fondo. El resultado es un Estado más grande, pero financieramente más frágil.
👉 El próximo gobierno recibe un fisco estrecho, con poco espacio para cumplir nuevas promesas.
📉 Crecimiento económico: estancamiento prolongado
El gobierno de Boric asumió con una economía que salía de la pandemia y con condiciones favorables para un rebote. Sin embargo, ese impulso no se transformó en crecimiento sostenido.
Balance real:
- Crecimiento bajo durante gran parte del mandato
- Caída de la inversión privada
- Incertidumbre regulatoria permanente
- Mensajes contradictorios hacia el mundo empresarial
La falta de señales claras pro-crecimiento, sumada a un discurso inicialmente hostil hacia el sector privado, afectó la confianza y retrasó decisiones de inversión clave.
👉 El país es entregado con una economía funcionando al mínimo, sin motores claros de expansión.
👷 Cesantía y empleo precario
Otro legado crítico es el deterioro del mercado laboral. Aunque las cifras agregadas fueron defendidas por el gobierno, la realidad en la calle mostró otra cosa:
- Aumento del empleo informal
- Dificultades para crear empleo estable
- Mayor cesantía en jóvenes y mujeres
- Salarios que no recuperaron poder adquisitivo
Muchos de los nuevos empleos creados durante el período fueron precarios o temporales, sin estabilidad ni protección real.
👉 El próximo gobierno recibe un mercado laboral debilitado, con trabajadores más vulnerables.
🔐 Delincuencia: el fracaso más evidente

La seguridad pública se transformó en el principal fracaso del gobierno de Boric. Pese a múltiples cambios de discurso y de equipos, el problema no solo no se resolvió, sino que se agravó.
Situación heredada:
- Consolidación del crimen organizado
- Aumento de delitos violentos
- Sensación de pérdida de control territorial
- Estados de excepción normalizados
- Policías debilitadas política y operativamente
El gobierno pasó de negar la crisis a reconocerla tardíamente, cuando el daño ya estaba instalado.
👉 El siguiente gobierno recibe una crisis de seguridad estructural, con ciudadanos que sienten que el Estado no los protege.
🌎 Migración desbordada
La migración irregular se manejó sin una estrategia clara durante gran parte del mandato:
- Fronteras sin control efectivo
- Expulsiones insuficientes
- Sobrecarga de servicios públicos
- Conflictos sociales en comunas vulnerables
El discurso humanitario no fue acompañado de capacidad real del Estado, generando desorden y tensión social.
🏛️ Gestión política: improvisación y desgaste institucional
El gobierno de Boric evidenció falta de experiencia, con constantes cambios de rumbo:
- Reformas mal diseñadas
- Derrotas políticas relevantes
- Pérdida temprana de capital político
- Desgaste acelerado de la figura presidencial
La transición desde un proyecto refundacional a uno defensivo dejó al país con reformas inconclusas y expectativas frustradas.
⚖️ Balance final del país que se entrega
| Área | Estado al cierre del gobierno Boric |
|---|---|
| Déficit fiscal | Alto y restrictivo |
| Crecimiento | Bajo y sin impulso |
| Empleo | Precarizado |
| Seguridad | Crítica |
| Migración | Desbordada |
| Confianza | Muy baja |
🧠 Conclusión: un país con menos margen y más urgencias
El gobierno de Gabriel Boric entrega un país más debilitado que fortalecido. Sin colapso institucional, pero con problemas profundizados, menos recursos disponibles y una ciudadanía cansada de discursos sin resultados.
El próximo gobierno no heredará una hoja en blanco, sino un escenario restrictivo, donde cada decisión tendrá costos inmediatos. La prioridad ya no será experimentar, sino reparar, ordenar y recuperar control, en un país que perdió paciencia y exige resultados concretos.
Transición del Gobierno de Gabriel Boric al Siguiente: Análisis Económico y de Seguridad
El mandato del Presidente Gabriel Boric en Chile, que comenzó en marzo de 2022 y finalizará en marzo de 2026, ha enfrentado desafíos significativos en el ámbito económico y de seguridad pública. A diciembre de 2025, las proyecciones indican que el próximo gobierno heredará una economía con un crecimiento moderado pero por debajo del potencial histórico del país, un déficit fiscal persistente, tasas de desempleo elevadas y preocupaciones por la delincuencia, aunque con algunos avances en control. A continuación, detallo los aspectos clave solicitados, basándome en datos recientes y proyecciones oficiales, sin inclinaciones partidistas.
Déficit Fiscal
El gobierno de Boric ha lidiado con un desequilibrio fiscal heredado de la pandemia y agravado por gastos adicionales en políticas sociales. Para 2025, el déficit estructural (ajustado por ciclo económico) se estima en alrededor del 2,2% del PIB, superior a la proyección inicial de 1,1% realizada en octubre de 2024. Esto representa un aumento respecto a años anteriores: en 2024, el déficit efectivo alcanzó el -2,9% del PIB, superando las estimaciones iniciales de -1,9%. El gobierno proyecta reducirlo gradualmente, apuntando a eliminar el déficit estructural para 2029, pero las cifras indican un legado de deuda bruta que alcanzará el 43,2% del PIB a fines de 2025, con un pico de 43,7% en 2027. Esto implica que el próximo administración deberá priorizar la contención del gasto para evitar presiones en la calificación crediticia del país, que se mantiene estable pero vulnerable.
Crecimiento Económico
El crecimiento bajo Boric ha sido uno de los puntos más criticados, con un promedio anual de alrededor del 1,8% a 2% durante su mandato, superando ligeramente el 1,5% del segundo gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018), pero lejos del 4-5% de décadas previas. Para 2025, las proyecciones del Banco Central y el Ministerio de Hacienda estiman un avance del PIB entre 2,3% y 2,5%, impulsado por recuperación post-pandemia y exportaciones mineras, pero limitado por baja inversión y productividad estancada. El potencial de crecimiento del país se sitúa en torno al 2%, lo que sugiere que sin reformas estructurales (como en permisos sectoriales o incentivos a la inversión), el próximo gobierno enfrentará dificultades para acelerar la expansión económica y generar prosperidad sostenida.
Desempleo (Cesantía)
La tasa de desempleo ha mostrado una leve mejoría, pero permanece alta. En el trimestre agosto-octubre de 2025, se ubicó en 8,4% a nivel nacional, con una baja de 0,2 puntos porcentuales en doce meses, y en la Región Metropolitana alcanzó el 8,6%. Bajo Boric, el promedio ha sido de 8,4%, con un énfasis en la creación de empleos, aunque las cifras reales están por debajo de las metas iniciales: se estima que se han generado menos de 700 mil puestos netos, afectados por la informalidad que afecta al 26,2% de los trabajadores (más de 2,4 millones sin acceso a seguridad social). El desempleo femenino ha bajado del 9% por primera vez en 21 meses, pero persisten desigualdades regionales y en sectores vulnerables. El próximo gobierno heredará un mercado laboral frágil, con necesidad de políticas para formalizar el empleo y capacitar a la fuerza laboral.
Deficiencias en Seguridad Pública (Delincuencia)
La percepción de inseguridad ha sido un tema dominante, con un aumento en delitos violentos durante los primeros años de Boric. Los homicidios alcanzaron un récord de 1.322 en 2022, bajando a 1.207 en 2024, pero la tasa de 6 por cada 100.000 habitantes sigue siendo baja comparada con la región latinoamericana. El gobierno ha implementado medidas como la Política Nacional contra el Crimen Organizado, con énfasis en inteligencia, tecnología y coordinación interinstitucional, pero la violencia en la Macrozona Sur y el crimen organizado persisten como desafíos. La delincuencia ha influido en las elecciones presidenciales de 2025, con encuestas destacando el temor público y caídas en ventas comerciales debido a la inseguridad. Aunque hay avances reactivos, como leyes contra bandas criminales, las deficiencias estructurales (falta de recursos policiales y judiciales) dejan un legado que requerirá continuidad y reformas para restaurar la confianza ciudadana.




